Cuando un empleado por cuenta ajena accede a una situación de incapacidad temporal, tiene que haber una comunicación de partes de baja a la entidad. A fin de que esta tenga confirmación oficial de que este padece una enfermedad o lesión que le impide trabajar durante un tiempo.

Antes, la obligación de la comunicación recaía sobre el propio trabajador. Este tenía que recoger el parte de baja en el médico, y luego hacerlo llegar a la entidad. Pero un reciente ajuste en la normativa ha hecho que cambie el sistema.

La nueva forma de comunicación de partes de baja

Las Administraciones Públicas se van digitalizando poco a poco, y la Seguridad Social no es una excepción. Esto le permite desarrollar comunicaciones más ágiles y rápidas con particulares y entidades. Por eso, se ha optado por establecer un sistema de comunicación de partes de baja mucho más eficaz.

Cambio que ha llegado a raíz del Real Decreto 1060/2022. Este ha provocado ajustes en la normativa que regula la gestión y control de los procedimientos por incapacidad temporal.

Desde el 1 de abril de 2023, los asalariados que estén en una situación de incapacidad temporal, no tienen que entregar los partes de baja. Tampoco sus correspondientes confirmaciones en su entidad.

Ahora es el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) el que se encarga de comunicar a las entidades, por vía telemática, los datos relativos a la baja, su confirmación, y el alta.

También se han producido cambios para las entidades. Estas ya no tienen que transmitir al INSS los datos económicos que eran necesarios en los partes de confirmación y alta. Dicha información solo hace falta para confeccionar el parte de baja.

El INSS tiene la responsabilidad de facilitar a la Tesorería General de la Seguridad Social los datos de los trabajadores que estén de baja. A efectos de que esta pueda calcular la prestación que ha de abonarse.

Un cambio que beneficia a los trabajadores

La falta de intervención directa de los empleados en la comunicación de partes de baja, beneficia directamente a estos. Porque los libera de una obligación cuyo cumplimiento podía resultarles difícil, precisamente por estar enfermos o lesionados.

Con la anterior normativa, en su visita al médico, el trabajador recibía dos partes de baja o de confirmación. Uno para él y otro que debía hacer llegar a su entidad en un plazo máximo de tres días. Tratándose del parte de alta, la comunicación a la entidad se tenía que hacer en 24 horas.

Esta burocracia suponía una preocupación para personas que, lo que necesitan en ese momento, es estar tranquilas. Por suerte, el avance de la tecnología y el interés en reducir la burocracia, han permitido hacer este cambio.

El nuevo sistema de comunicación de partes de baja es más práctico para los empleados. Pero también para las entidades y para la propia Administración. Y afecta a todo tipo de entidades con empleados, incluso a aquellas que no tienen ánimo de lucro. ¿Necesitas ayuda especializada en la gestión de tu entidad sin ánimo de lucro? Nuestro equipo está aquí para asesorarte en lo que necesites.

Publicado 14/02/2023