Las fundaciones, como cualquier otra entidad, adquieren bienes que forman parte de su inmovilizado: ordenadores, muebles, vehículos, maquinaria, etc. Estos bienes no se contabilizan como gasto en el momento de la compra, sino que deben amortizarse contablemente a lo largo de su vida útil. Este proceso permite reflejar su pérdida de valor progresiva, cumpliendo así con el principio de correlación de ingresos y gastos.
La correcta contabilización de la amortización es esencial para obtener una imagen fiel del patrimonio y la actividad de la entidad, así como para cumplir con la normativa contable aplicable a entidades sin fines lucrativos.
¿Qué bienes deben amortizarse?
Cualquier activo material o intangible que:
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Supere los 300 euros de coste unitario.
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Se prevea utilizar durante más de un ejercicio económico.
Esto incluye, por ejemplo, un ordenador de oficina, el mobiliario de un local o un software de gestión.
¿Qué norma contable deben seguir las fundaciones?
Las fundaciones deben aplicar el Plan General de Contabilidad adaptado a las entidades sin fines lucrativos (PGC ESFL). En él se establecen criterios para:
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Determinar la vida útil del bien.
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Asignar el porcentaje de amortización anual.
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Registrar las dotaciones a la amortización.
Es importante destacar que, en ausencia de tablas propias para ESFL, se puede utilizar como referencia la tabla de amortización del régimen simplificado del Impuesto sobre Sociedades.
¿Cómo se calcula la amortización?
El método más habitual es el de amortización lineal. Este sistema reparte de forma homogénea el coste del bien durante su vida útil.
Fórmula básica:
Coste del bien ÷ años de vida útil = amortización anual
Ejemplo: un portátil que cuesta 1.000 € y se amortiza en 4 años, genera una amortización de 250 € anuales.
¿Cómo se registra contablemente?
Se utilizan las siguientes cuentas:
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680. Amortización del inmovilizado intangible
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681. Amortización del inmovilizado material
- 280. Amortización acumulada del inmovilizado intangible
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281. Amortización acumulada del inmovilizado material
Por ejemplo, si se amortiza un equipo informático por valor de 250 € en un año:
Debe (681): 250 €
Haber (281): 250 €
Este asiento refleja que se ha registrado un gasto (681) y que se acumula como pérdida de valor en el activo (281).
¿Qué ocurre con los bienes donados?
Incluso cuando los bienes han sido recibidos como donación, deben activarse contablemente y amortizarse siguiendo los mismos criterios que si hubieran sido adquiridos.
Esto permite que las cuentas anuales reflejen correctamente el valor y el deterioro de los activos utilizados por la fundación.
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Fecha de publicación: 29/09/2025



